. Franqueo excesivo. Exceso de cuerdas y mal empaquetado.
. Nombre o dirección incorrectos. Falta de remitente. Palabras como “confidencial”, “abrir personalmente”etc..
. Abultado tamaño o grosor. Mal estado del envío.
. Contenido repartido irregularmente. Peso mal distribuido.
. Rigidez o tensiones en los bordes.
. Manchas o exudado exterior.
. Olor a almendras amargas o mazapán.
. Perforaciones, orificios y extremos que sobresalgan. Elementos extraños.
. Ruidos metálicos.